Jun-12-2009

RUTINAS

Lo que más esfuerzo implica para un ser humano es cambiar sus rutinas para adoptar otras nuevas. Aunque suspiramos a diario por cambiar aquellas cosas que nos acercarían un poco más a lo que deseamos, la mayoría del tiempo nos refugiamos en el día a día, somos animales de costumbres acobardados ante cualquier perspectiva de cambio, tomar una decisión que sacuda como un terremoto nuestra rutina nos produce un vértigo tal que solo pensamos en ello sentados en el sofá a riesgo de caernos al suelo víctimas de nuestro propio atrevimiento.

Todo esto viene a colación porque aquí el que escribe ha decidido mandar todas sus rutinas a la mierda, no de manera consciente en un principio, pero si de manera definitiva. Así que ya no iré a tomar el café y el chapata para desayunar mientras devoro prensa en el bar de siempre, ni comentaré el tiempo con la frutera del barrio, ni al despertarme encenderé mi tele destartalada para ver que comentan mientras rebusco entre legañas algo de hidratos para despertar al estómago.

Ya no tendré a mis amigos a golpe de paseo por esta ciudad que es ínfima, ni me echaré un mundial a la play mientras luchamos contra los litros de cerveza que bajan entre gol y gol, ya no podré celebrar reuniones de amigos en mi casa, ni tomar cafés ocasionales con aquellos conocidos con los que tropiezo a diario entre callejuelas laguneras.

A falta de dos meses justos para dejar esta isla como lugar de residencia, todos los acontecimientos se han anticipado en el tiempo, y mientras hago cajas y le pongo número a las solapas y templanza a la lluvía de recuerdos, una melancolía que no tenía cita hasta dentro de mes y medio se me agarra al estómago, tirando incluso del lagrimal de vez en cuando.

Entre tanto, ya ni escribo, por que se me hace imposible crear mundos nuevos cuando estoy deshaciendo mi universo, por que no puedo dejar de pensar en las estrellas que dejo atrás y que con su cercanía tantos años me han iluminado, por que he decicido alejarme del sol que ahora me calienta el corazón y solo el miedo a perder su calidez para siempre paraliza los dedos que antes tecleaban sin parar historias ajenas, vidas paralelas, cigarritos de después y todo este mundo de humo que un día comencé sin darme cuenta.

En un limbo, así me encuentro, nada de lo que tengo es mio como antes, el suelo que piso parece que está más lejos de mis pies, la que era mi casa es ahora un cubículo prestado cada día más vacio, mis amigos siguen igual de cerca, pero no dejan de recordarme que esta puede ser la última vez que…, que ya no volveré a…, que cuanto echarán de menos mi…, lo que me hace vivir en una constante despedida.

Lo más raro de todo es que no me encuentro mal, no es una situación que me angustie, muy al contrario, vivo en un presente cambiante, haciendo balance de un pasado feliz y expectante ante un futuro imprevisible.

En fin, hacía tiempo que no usaba esta ventana para escribir lo que siento en primera persona, tras vomitar pensamientos voy a volver a la ardua tarea de desmontar lo que fui para empezar a montar lo que seré. No escribo pero sigo por aquí y, a los que escribís, os seguiré leyendo. Es un consuelo saber que seguís ahí.

Nos vemos pronto, en mi nueva vida.

Publicado en Reflexiones Mentoladas |
  1. la cónica Said,

    naces a otra vida con los ojos abiertos, con la mirada atenta. yo me escondo en mis rutinas también, todos lo hacemos, pero el futuro, con todo, es imprevisible. a todos nos puede descabalar la historia un golpe de mar. una vida nueva es un horizonte nítido, limpio, nuevo que yo, por ejemplo, no sé ver, aunque se asome a mi ventana cada día.

    bien por ti. aquí estaremos. y donde haga falta.

    besos

  2. :) Said,

    Gracias por esas más de dos lineas y media (uueee!!!)… me olvidaba que por aquí podía leerlas también.

    Loco, si, como dices, estás en proceso de desmontaje de lo que fuiste para empezar a montar lo que serás… por favor, preocúpate, sobre todo, de no dejar de ser como eres (si no, puedes quedarte allá). Ea.

    Y como no filosofearé más de la cuenta, sólo te recordaré que aquí también tenemos cafés, chapatas, bares, prensas y fruteras… teles y también legañas. Plays, cervezas, callejuelas, estrellas y Estrellas. Nos faltaba pejooe. Eso sí, lo de las cajas, aún no me lo creo demasiado… no te voy a engañar.

    Hasta PRONTO (¿?………….. ¿¿jajaja?? ).

    Un Abrazo.

  3. La S Said,

    El Pe melancólico? No me lo creo! Venga que el mundo está detrás de la esquina, y verás que pronto tendrás unas nuevas maravillosas rutinas; los que te queremos siempre estaremos cerca!

    Eh! Y no nos dejes tirados demasiado tiempo por aqui en el blog! Ya se te echaba de menos!! Besos

  4. Chucho Said,

    Es cierto que te están esperando nuevas rutinas, nuevos amigos, incluso puede que nuevos mundiales a la play, etcétera, listos para ser estrenados como regalos a los pies del árbol, pero a mi lo que me interesa es la melancolía, cuando te pones a pensar en todas esas menudencias que dabas por sentadas y ahora parecen tan valiosas…

    En fin, qué ánimo joder.

  5. Ro Said,

    Aquel chico se lamentaba por abandonar su ciudad con todo su contenido que le daba identidad a fuerza de repetir sus causas y cosechar sus efectos. Mientras el momento de partir definitivamente llegaba, vivía la constante agonía que las cajas amontonadas como glotones monstruos devoradores de objetos llenos de significados, los convertían en peso para viajar, en simples objetos estorbo, en pedazos de cosas sin contexto. Se preguntaba, como era posible que algo colocado en un sitio, adquiriera significado en el tiempo, en la historia, creando identidad, y al moverlo del espacio asignado por las circunstancias del momento, el solo hecho de guardarlo en una caja, le transformara en un simple objeto. ¿Eso sucederá conmigo? Aquella reflexión que comenzó siendo una melancolía lastimosa, echó luz sobre el humo de sus pensamientos, en aquella cortina que nublaba a fuerza de apegos sus verdaderos temores… Temía desaparecer, dejar de ser él al colocarse en otra ciudad, llena de cosas y caras nuevas, de formas de ser y de pensar diferentes, de retos que conquistar y de un nuevo yo que forjar. ¡Vamos!, no te conocía tan miedoso, se dijo asimismo, mientras miraba su rostro en el reflejo de la ventana, intentando sonreír mientras aquel ataque de pánico, le devoraba las entrañas, su cortina de humo se enfrentaba ahora a la realidad… el viaje había comenzado.

  6. Pejooe Said,

    Joder RO!!, Por una vez que escribo en primera persona “real”, vas tu y me lo relatas!! :-D Gracias, es todo un detalle, además, mucho de lo que dices ocupa mi cabeza estos días, sabrás tú, mejor que mucha gente lo que se siente, trotamundos empedernida y amante obligada de hacer y deshacer cajas y rutinas. Un beso!

    Tienes toda la razón CHUCHO, al final son las pequeñas cosas, esas que pasan desapercibidas a lo largo del día, las que uno echa de menos cuando se va… en fin, sé que encontraré nuevas y mejores, pero uno no puede evitar estar pasando por una etapa de melancolía que además,
    ¡que coño!, es bueno saber pasarle y disfrutarla.

    Lo sé SOSPECHOSA, solo estoy balanceándome un rato en esta puntita de añoranza, pero no será más que para coger un pequeño sueño, digerir lo vivído y volver a levantarme para comerme otra vez un trocito de mundo!

    Anita, créeme que antes de que te des cuenta estaré ahí, por cierto, vete moviendo hilos para colocar a tu primito del alma ( no no, no me refiero a ese tipo de coloque sino al otro, al laboral) :-P

    Gracias CÓNICA, no dudes en que están por venir tardes de cafés y charlas (será por que no te gustan) en nuestro Madrid, un beso y hasta pronto!

  7. La gata Said,

    Visto como una despedida final es lógico que dé pena, pero es que de definitivo no tiene por qué tener nada…Me recuerdas a los concursantes de Gran Hermano cuando eran expulsados de la casa(sí, comparación hiriente): parecia que se iban al otro mundo. Existe el teléfono (en sus variantes: fijo y móvil), SMS, MMS, web cam, cartas de puño y letra, aviones con descuento para residentes en la laguna, puntos medios de encuentro (no me hagas calcular la distancia exacta entre la regadera y la puerta del sol) y demás estrategias… Un abrazo.

  8. trasca Said,

    Bien,no es por joderte,pero no podrás reinventarte,no cambiarás,ni tan siquiera modificarás nada,
    mucho menos si lo anhelas,eso viene solo y cuando quiere.Esto me hubiera venido a mi de puta madre para relajarme,llevo años calculando valencias imposibles a golpe de taquicardias.
    Este ha sido mi suicidio-consejo-de hoy-que no me has pedido-pero que en el fondo es alentador.

  9. Trapi Said,

    Suerte!

  10. Pejooe Said,

    Tú lo has dicho GATA, tienes toda la razón, las cosas importantes no se pierden, solo se distancian un poco, por eso lo titulé rutinas, que es lo que si voy a perder, son los pequeños momentos del día, aquellas cosas a las que no les prestas atención son las que más acabas echando de menos, las otras siempre quedarán , a golpe de low-cost, llamada de teléfono o similares. La comparación no es hiriente, es bastante lógica, uno en estas situaciones expresa las cosas con cierta sensiblería que por lo general, es inevitable que ralle el ridículo ajeno ;-P

    TRASCA (juasjuasjuas), espero no reinventarme mucho, me bastará con adaptarme con lo que tengo lo mejor posible. Confio ciegamente en el poder de la improvisación, las cosas que vengan como quieran, yo la cagaré de la mejor “manara” posible

    Gracias TRAPIII!

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