Archive for the ‘El Cigarrito de Después’ Category

Jul-4-2008

AUNQUE SOLO SEAS HUMO

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Echo de menos tu cuerpo encendido sobre el mío, tus caderas pidiéndome movimientos más lentos, tus manos marcando mis antebrazos, presionando mi deseo con los dedos, mis dedos buscando su tierno destino bajo tu escote.

Echo de menos tu lengua trazando curvas húmedas y perfectas por mi cuello, las súplicas sucias y constantes con las que consigues que pierda el control de mis actos, echo de menos sentir como dejas mi espalda en carne viva mientras yo te embisto brutalmente, echo de menos que me provoques y me pidas que te folle en lugares repletos de gente.

Echo de menos que te quites la ropa lentamente mientras me miras, que no me dejes tocarte, que no me toques, que me desvistas con los dientes, que me rompas la camisa, mordisquees mi pantalón, que pongas a prueba con tus dientes mi resistencia al dolor.

Echo de menos tenerte a mi merced, ciega de deseo y sedienta de placer, tus ojos vendados y la respiración entrecortada, expectante ante la incógnita de mi próxima jugada, echo de menos tu piel erizada al paso del hielo, tus pezones rígidos al paso de mi lengua, tus labios húmedos al paso de los míos, el sabor de tu sexo recubierto de chocolate, el estruendo de tu orgasmo retumbando en las paredes.

Echo de menos que me discutas todo, que te enfades, que busques el conflicto que cause la reconciliación, que me pongas a prueba, que me exijas y me pidas y me digas y me jodas y me busques y me odies y me necesites cada asfixiante minuto de tu vida.

Echo de menos que me mires y me digas “te odio, pero necesito hacerlo, una última vez”.

Eres el humo producto de mi último cigarro, la abstinencia provocada por el recuerdo de aspirarte, de tenerte dentro, de jugar a hacer formas con tu figura, de saborearte mientras te consumías, de consumirme con cada bocanada.

Podríamos volver a hacerlo, esta vez te prometo que sería la última. Te odio lo sé, pero necesito hacerlo, aunque solo sea una última vez…

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Ago-7-2007

LA TEMPERATURA DEL LÁTEX

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Empiezo por el tacón y sigo hacía abajo lamiéndo sus rodillas, deslizándo mi lengua por sus muslos y perdiéndome en las profundidades de su entrepierna. No siento su piel, no noto su sabor ni percibo su olor, todo huele a látex. Frío e impersonal. Por momentos pienso que estoy follándome a una muñeca, pero sólo con levantar la mirada me percato de que es ella y está más preciosa que nunca enfundada en su traje de látex.

 

La muerdo e intento arañarle los muslos mientras cojo impulso para poner mi cara a la altura de su cuello. Ya puedo olerla y sentirla, pero prefiero seguir divirtiéndome con su traje de látex. Lo agarro y lo estiro todo lo que puedo, soltándolo y provocando un gémido tras otro. Lo acarició y lo muerdo y finalmente pongo mis manos en su escote y bajo la cremallera muy despacio. Más despacio. Más despacio. Puedo sentir como pasa por cada una de las muescas de la cremallera. Puedo sentir como le late el corazón. Poco a poco descubro su cuerpo desnudo y elimino la capa de látex que hasta ahora la ha protegido de mi gula sexual.

 

Ella lo sabe. A cada muesca de la cremallera, su corazón late más rápido y su respiración se hace más intensa. Juraría que está teniéndo un orgasmo y todavía no la he tocado. No a ella.

 

Le he bajado el traje hasta los tobillos. He tardado una eternidad. Me he entretenido en cada nuevo descubrimiento en su cuerpo, en cada pliegue, en cada pelo, en cada peca y en cada lunar, en cada labio, en su ombligo y en su cintura.

 

Ella se contorsiona y las convulsiones de su cuerpo me invitan a que pase y lo disfrute. A que lo haga mío. Todavía no la he tocado. A ella no.

 

Salgo de la habitación y vuelvo con un cubo de hielo en la mano. La temperatura de nuestros cuerpos podría derretir un iceberg, pero seguimos jugando con los elementos fríos. Incomprensiblemente, nos ponen más calientes.

 

Al primer contacto del hielo con su piel, esta responde y se eriza por allí por donde pasa, acompañada de aullidos que traspasan las paredes de la habitación. Me encanta que nos oigan. Que la oigan.

 

El hielo se derrite, el traje de látex cae al suelo. El frío desaparece y el calor entra en juego. Fundimos nuestros cuerpos a altas temperaturas y, con toda la furia que me da el deseo, entro en su cuerpo con el único deseo de follarme su alma.

Pero esa es otra historia.

 

 

 

 

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Jun-27-2007

RECUERDO Nº 2.354

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Tenía 12 años. Estaba en mi cuarto, ordenando mis revistas especializadas (MAN,Interviú, Primera Linea, …). La explosión hormonal ya estaba en marcha y hacía unos meses que había dejado los soldaditos de plástico y mis grandes batallas onomatopéyicas por el descubrimiento de un nuevo mundo lleno de turgentes formas femeninas, fotos en bikini y subidas de falda en el recreo……

Por el patio de luces de mi edificio oigo una voz en grito clamando mi nombre más allá del cielo. Es mi amigo Toni. Bueno, amigo, digamos que en la infancia los vecinos de tu edificio se mueven en una línea indefinible de amistad que se pierde con el tiempo.

Toni era un personaje, uno de los “fuertes” del colegio. Durante su niñez había recibido palos de todos los colores en el barrio. Era un niño enclenque, bajito y cabezón con una cara de pringado que lo hacía objetivo perfecto para las putadas propias de esas edades. Un buen día el enclenque decidió llenar dos garrafas de agua de 5 litros de arena y unirlas por un palo de escoba, consagrar al invento con el nombre de pesas y empezar a subir y bajar con la rabia de todos los moretones, insultos, escupitajos y ruindades que había sufrido en años anteriores. A los 5 meses el enclenque, bajito y cabezón, se convirtió en un fibroso chaval de 1,70. Fibroso, altito e igual de cabezón. Vamos, un tío para no tener como enemigo. Ahora las putadas las hacía él, y con la rabia acumulada estás eran más crueles y más bestias que las de ninguno. Si, definitivamente era mi amigo.

“Daaaaaaaaaaviiiiiid!!!”, no había hablado de su voz, grave y potente, como la de un buen matón. “Daaaaaaaaaaviiiiiiid!!”, como para no asomarse.

Saco la cabeza tímidamente por mi ventana y ahí está, el enorme cabezón de mi “amigo” Toni intentando, inútilmente, entrar por los barrotes del patio. Que baje me dice, que están ahí con él Sheila y Ana Vanessa.

Sheila y Ana Vanessa…… buff!! En 3 segundos estoy completamente desnudo y literalmente dentro del armario buscando mis mejores ropas. ¿Cuál será la MÍA? ¿Será alguna la MÍA?¿Será algo por fin?

Bajo como un pincel y, con triple dosis de colonia barata y 129 pulsaciones por minuto, desciendo las escaleras de tres en tres con la fuerza de la gravedad descompensada por el peso extra de mis cargados huevecillos de adolescente.

Abro la puerta del portal y me encuentro con mi amigo cabezón y sus dos amigas. “Vamos al garaje”,”para?”, “Tú ven y ahora te explico”, “vale”. Risas, de ellas. Yo y mi corazón taquicardico nos metemos de nuevo en el portal y cogemos el ascensor junto con nuestros tres acompañantes.

Antes de llegar al garaje hay una pequeña habitación que separa al ascensor y al resto del edificio del garaje. Tres metros cuadrados a lo sumo pintados de blanco y con uno de esos interruptores que se ilumina cuando la luz está apagada. Todavía no se había iluminado.

Voy a abrir la puerta para acceder al garaje y Toni me lo impide. Me mira y sonríe. “de qué va esto tío?”, “tu espera”, “espera para qué?”, “qué esperes joder”. Espero.

Mientras, esas dos pánfilas siguen cuchicheando en una esquina de la habitación, como negociando algún mal asunto.

Yo me pongo contra la pared, derrotado por la situación, no se que va a pasar ni porque, si me va a gustar o si de esta me voy a acordar el resto de mi vida. La gran putada, por Toni, el fibroso cabezón. Pasaré a la historia como el pringado más grande del globo?

Se apaga la luz. Se ilumina el interruptor. Antes de que me de tiempo de encenderlo unas manos que no son las de Toni agarran a las mías, un cuerpo que no es de Toni se aprieta contra el mio y una lengua que no es la de Toni se mete en mi boca y empieza a jugar con mi lengua asustada.

No tengo ni idea de porque me está haciendo esto, nunca lo había imaginado tan…., no sé, tan…… “salivoso”. Si, esa es la palabra que lo define, salivoso. Muevo la cabeza y la lengua intentando en todo momento coordinarlas con las suyas, para no parecer un torpe y un novato. Al minuto de estar experimentando empiezo a sentir sensaciones diferentes, todas ellas agradables. Ya me he adaptado a la situación, es excitante y divertida. Mis manos deciden entrar en acción y palpar ese cuerpo que viene acompañando a la lengua y la boca desde el principio y que había dejado abandonado para concentrarme en perfeccionar mi intercambio de lengüetazos salivosos.

Mi primer beso. En la habitación de un garaje, completamente a oscuras, sin saber a quien se lo estoy dando. No, no es como me lo esperaba. Pero es genial.

A la media hora salimos del garaje. Todos rojos como tomates y medio sudados. En el ascensor casi no hablamos. Toni se limpia la boca bruscamente, como quien intenta despojarse de un pecado con su camiseta, restregándose con saña. Me mira y sonríe. Si, acaba de pasar oficialmente a amigo.

No he cruzado una sola palabra todavía con ninguna de las dos. Son de la misma estatura, las mimas medidas, idéntico pelo. No sabría diferenciar con cual de las dos he estado dejándome el morro durante media hora. Nos sentamos en un banco. Toni se queda de pie. Empieza a hacer el pato y a contarnos anécdotas, de las cuales calculo que el 91.7% son mentiras, el 3,3% verdades a medias y el 5% cosas que le han pasado a otras personas. Pero es divertido, como cuando escuchas la radio por la madrugada y oyes los testimonios y anécdotas de media España.

De repente Sheila se acerca y me dice al oído, “besas muy bien, se nota que tienes experiencia”, y yo, con una ceja medio levantada, más por asombro que por chulería, le contesto, “tú también”, le muerdo el labio y sigo escuchando a Toni. En ese momento no me di cuenta, pero acababa de dar carpetazo a una época de mi vida y comenzaba otra completamente nueva, desconocida y excitante.

Fin del recuerdo nº 2354

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Jun-21-2007

SEXO SENTIDO

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Todavía mantengo ese olor a sexo, tu sexo…

En la habitación la atmósfera es espesa, el ambiente cargado no nos permite movernos con la agilidad con la que emprendimos la noche. Nuestros movimientos, lentos y cadenciosos, están directamente coordinados con nuestras respiraciones. Nuestros cuerpos calientan los veinte metros cuadrados de la estancia. Somos sexo, sudamos, estamos chorreando por los brazos, la espalda, las piernas….

La música no está muy alta, pero si lo suficiente como para que sólo podamos murmurarnos al oído. Cada palabra va acompañada por el roce suave de tu lengua jugando con el lóbulo de mi oreja. Tus frases son cortas, directas. No te hace falta más para decirme lo que quieres. Yo te hago caso, por está vez. Lo que desees será concedido. Cambio de posición, te muevo a mi antojo y tú te dejas hacer, a sabiendas de que has conseguido lo que querías. Yo te domino, en la cama no hay discusión, cada uno tiene su rol. Tu pides y yo te doy cuando lo considero oportuno, o divertido, o excitante. A veces no te lo doy y espero a que me lo vuelvas a pedir, a que me ruegues, a que me chantajees con tus roces y movimientos, con tus caricias y tus mordiscos, con tus súplicas al oído. Estás completamente sometida y eso me encanta.

Doy y me das, elevamos la intensidad, me arañas la espalda y me oprimes con fuerza, como si pretendieras que nos fundiéramos lentamente en un sólo ser. Me muerdes el cuello y suspiras fuertemente en mi oído. Cada vez nos movemos más rápido, cada vez más fuerte. Nuestros cuerpos se sacuden perfectamente coordinados. Gemidos y convulsiones, nos apretamos con más fuerza mientras todos nuestros músculos temblorosos se preparan para la conmoción orgásmica que está a punto de llegar.

De repente, la calma. Todos mis músculos se desactivan y mi cuerpo cae sobre el tuyo, deslizándose el uno con el otro ayudados por el sudor que impregna nuestra piel. Me retiro de tu cuerpo, lentamente. Se acabaron los movimientos bruscos. Suspiro, me siento en la cama y bebo un poco de agua. Te acaricio cariñosamente la mejilla y te lleno el vaso de agua.

Termina la canción.

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Jun-1-2007

CAMINANDO EN LA OSCURIDAD…

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Sigiloso, emulando al gato más hambriento, siempre a la sombra, siempre buscando el rincón más oscuro para resguardarme en la oscuridad. Camino por la calle mirando hacia todos lados, me antepongo al posible peligro. No puedo cruzarme con mi destino. Todas las cosas resultan ser amenazas hasta que las dejas atrás. No voy por ese sitio, puede ser que me cruce con ella. Tú tranquilo, me digo, sigue a la sombra, pronto el día se hará noche, la calle se hará jungla, ella, pantera y yo…….. yo seré un gato escondido entre las sombras, acechando sin ser visto, pasando tan cerca que rozaré su pelo, y tan rápido que pareceré un golpe de viento atrevido jugando entre sus rizos.

Publicado en El Cigarrito de Después |
May-13-2007

LA INICIAL DE TU NOMBRE TE DELATA

DE la A la Z

Hace un tiempo escribí un post sobre el horóscopo chino de la sexualidad, ahora la cosa va de iniciales. No es que esté obsesionado con el sexo, que lo estoy, es simplemente que me parecen divertidas este tipo de catalogaciones sexuales que andan por la red.

De hecho esta info se la debo a una amiga que “buscando” una emisora de radio (según ella) se topo con este artículo.

Para empezar os dejo la mia, que es la D, y que quereís que os diga, no salgo tan mal parado ;-)

-D- Una vez que se mete en tu cabeza lo que quieres, haces cualquier cosa para conseguir tus propósitos. No das una respuesta fácil, pero eres educado y cariñoso. Si alguien tiene un problema lo conviertes en tuyo. Eres altamente sexual, apasionado, leal e intenso en tu desenvolvimiento, algunas veces posesivo y celoso. El sexo para ti es un placer para ser disfrutado. Te estimula lo excéntrico e inusual volviéndote libre y abierto.

Aquí os dejo los demás…

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Publicado en El Cigarrito de Después |
Mar-9-2007

¿VOLVERÉ A SERLE INFIEL?

No se lo digas a nadie

Madre mía!!, esta ahí en el salón, esperándome, dispuesto a cualquier cosa. Y yo aquí en el cuarto, dando vueltas como un estúpido sobre mi propio eje intentando armarme de valor o que se yo, procurando que la cabeza y el cuerpo se pongan de acuerdo y quieran lo mismo.

Si ella se entera, si ella se entera es el fin de nuestra relación, es el fin de todo. Pero que es lo que tiene este cabrón que me atrae tanto?? Antes estábamos en la cocina los dos, mirándonos fijamente, diciéndonos de todo con la mirada, utilizando nuestro lenguaje corporal para decir lo que las palabras o los hechos no se atreven a llevar a cabo.

Encima con él, yo con él, mi novia me mata, me corta los huevos. Le prometí que aquella fue la última vez, que jamás volvería a caer en esa oscura pero dulce tentación, que le sería fiel hasta el final……………y mírame ahora, en la misma situación y con uno mucho más grande……..Dios mío como está!!!

Los seres humanos somos débiles, estamos llenos de vicios y tentaciones, aún sabiendo que esto o aquello no es lo mejor para nosotros, no podemos evitar cruzar esa línea que siempre tenemos enfrente y hacer lo que nos apetece sin tener en cuenta las consecuencias. En ese momento, en caliente todo da igual, cualquier razón, por absurda que parezca, será suficiente para justificar la conducta que vamos a llevar a cabo.

Sigo dando vueltas sobre mi propio eje, sigo en lucha con lo que mi cuerpo desea y mi mente, cada vez con menos fuerza, intenta rechazar. Me quito la camisa, hace calor, tengo calor. Llevo demasiado tiempo en la cocina, si lo voy a hacer tiene que ser ya. Mi novia ha salido del trabajo hace 5 minutos, así que cálculo que en menos de treinta estará aquí……………… no quiero que se enteré, no quiero que me coja in fraganti con él, otra vez no.

Voy a hacerlo, voy a hacerlo, se que no es lo que más me conviene, se que cuando todo termine me quedará un amargo sabor en los labios y una pesada carga en la conciencia, pero esta tan bueno, quiero lamer todos sus pliegues, darle pequeños mordiscos por todas partes, acariciarlo con mis ojos , con mis dedos y con mi lengua, metérmelo en la boca y jugar con él hasta llegar al éxtasis final, mmmmmmmmmmmm.

Suena el ascensor, es ELLA!!!! Dios mío, han tenido que traerla del trabajo en coche y ya está aquí, no me queda mucho tiempo. Me pongo la camisa y voy corriendo al salón, no puede verle, me matará!!

Cuando entró en el salón lo veo, era todo para mi, lo miró por última vez y me digo a mi mismo que quizás todo esto ha sido lo mejor. No hay tiempo, lo envuelvo y lo vuelvo a meter en la nevera.

Ruido de llaves, “hola cariño, que tal el trabajo??”, le suelto torpemente mientras le doy un beso en la mejilla. “Muy bien, cariño, hoy ha sido un buen día, que………qué te pasa?”, vaya, sospecha algo, tengo que salir rápido de esta.

“Tengo un regalo para ti, en realidad al principio lo compré para mi, para ponerme a prueba, para ver si era capaz de resistir, Te juro cariño, que por algunos momentos pensé que no iba a ser capaz, pero luego pensé que te lo había prometido y que eso era lo más importante”

Voy a la cocina, abro la nevera y saco el envoltorio cuidadosamente para no estropearlo. “Aquí tienes mi amor, el pastel más grande y más rico de toda la ciudad”, quiero que te lo comas a mi lado y lo disfrutes, que sea como el último adiós de mi antigua vida, ya nunca más volveré a comer estas porquerías y en unos meses volveré a estar mas delgado y más sano, se acabaron los atracones y los sustos por las subidas de azúcar”

Casi me desmayo mientras ella, orgullosa, se tomaba el pastel lentamente enfrente de mi. Yo intentaba sacar cualquier tema absurdo para no pensar que ese pastel que se estaba tomando, minutos antes podía haber sido mío. Le volveré a ser infiel??

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Feb-13-2007

LA OTRA CARA DEL SEXO

Ayer recibí el encargo de escribir dos artículos para una revista de difusión juvenil. Uno de ellos iba sobre los deportes y la naturaleza en Canarias;el otro, sobre sexo seguro. Pues nada, como buen periodista de pacotilla me embarqué en la difícil tarea de recopilar información de fuentes fiables.

En estas doy con un cuadro de las enfermedades de transmisión sexual (ETS), más frecuentes y temidas por los infectados y por la sanidad. Uno nunca sabe el riesgo que corre hasta que empieza a informarse de ello. Yo vivía feliz con mis relaciones esporádicas y , he de decirlo, alguna que otra vez he tenido alguna relación de riesgo. A veces uno en determinadas situaciones no piensa con la cabeza apropiada……

El caso es que aquí os voy a dejar el “cuadro del miedo”, para que lo veaís y tengaís en cuenta, la próxima vez que eso de ir con capucha es para tomarselo en serio. Yo, a partir de ahora, no salgo sin ella….
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